En general, las leyes protegen la confidencialidad de toda comunicación entre un cliente y un terapeuta. La información no es divulgada sin una autorización previa y por escrito del cliente. Sin embargo, hay un número de excepciones a estas reglas. las excepciones incluyen:
- Sospecha de abuso infantil, adulto dependiente o anciano. El terapeuta es obligado por ley a reportar estas sospechas a las autoridades inmediatamente.
- Si un cliente muestra intención de ocasionarse daño a sí mismo. El terapeuta hará todo esfuerzo para lograr la cooperación del cliente para asegurar su bienestar y seguridad. Si el cliente no está dispuesto a cooperar, se tomaran aquellas medidas adicionales necesarias para asegurar el bienestar y/o seguridad del cliente.
- Si un cliente amenaza con causar daño corporal serio a otra persona. El terapeuta tiene que notificar a la policia e informar a la posible víctima.


